Se termino el tiempo del humo, del "me gusta" fácil, de los millones de ciber-amigos.

Es tiempo de volcar nuestro sentir militante al campo, a las calles al ciberespacio, a las instituciones, a los clubes, en nuestras familias, trabajos, etc. Se trata de plantar discusión si es necesario, de ser provocadores del debate de ideas, de ponerle el hombro, el pecho y el corazón al Modelo.
Tenemos las herramientas, los espacios y las agallas.
A militar compañeros.